
La revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que será elevada a Pleno por el Ayuntamiento de Murcia introduce una actualización relevante del marco urbanístico que regula las actividades agrícolas y ganaderas en el término municipal, con nuevos criterios sobre localización, dimensiones y compatibilidad de usos. El municipio de Murcia cuenta con aproximadamente 25.929 hectáreas de Superficie Agraria Útil (SAU), de las cuales 25.577 ha corresponden a cultivos al aire libre, incluyendo tierras arables, cultivos leñosos y pastos. En ganadería, existen unas 149 explotaciones, porcino 23, ovino caprino 79 , bovino 31, aves de corral 16.
Un nuevo marco para el uso agrario del suelo
El documento refuerza la ordenación del suelo no urbanizable, diferenciando entre suelo común y protegido (ambiental, paisajístico o agrícola), manteniendo el uso agrario como actividad permitida, aunque con una regulación más precisa en función del territorio.
Condiciones para las explotaciones ganaderas
Entre las principales determinaciones del nuevo planeamiento destacan:
• Superficie mínima de parcela en torno a 200.000 m²
• Ocupación máxima aproximada del 1%
• Distancia mínima de 500 metros respecto a viviendas
• Limitación de edificaciones a una planta
Estas condiciones configuran un marco homogéneo para la implantación de nuevas explotaciones, especialmente en suelo no urbanizable común.
Situación de las explotaciones existentes
Las explotaciones en funcionamiento podrán continuar su actividad. En aquellos casos en los que no se ajusten a las nuevas condiciones, podrán quedar en situación de fuera de ordenación, lo que implica limitaciones para ampliaciones o modificaciones.
Regulación territorial diferenciada
El PGOU introduce una mayor diferenciación:
• Refuerzo de la protección en la huerta tradicional
• Concentración de nuevas posibilidades en zonas de secano y menor densidad
• Limitaciones específicas en suelos con valores ambientales
Integración ambiental y compatibilidad de usos
El planeamiento incorpora criterios alineados con la normativa ambiental vigente y define con mayor precisión la compatibilidad entre usos, evitando la proximidad entre explotaciones ganaderas y zonas residenciales y ordenando su implantación en el territorio.
Implantación de nuevas actividades
La puesta en marcha de nuevas explotaciones queda condicionada por:
• disponibilidad de grandes parcelas
• cumplimiento de distancias
• localización en zonas compatibles
Esto orienta la actividad hacia áreas rurales concretas del municipio.
Desde ASAJA Murcia se considera que este nuevo marco urbanístico puede complementarse con medidas que refuercen la viabilidad y modernización del sector agrario en el municipio.
En este sentido, la organización plantea la conveniencia de:
• Impulsar incentivos a la agricultura sostenible y tecnificada
• Facilitar la incorporación de jóvenes agricultores y ganaderos, favoreciendo el relevo generacional
• Establecer medidas de simplificación administrativa, como trámites exprés o declaraciones responsables para determinadas actuaciones
• Aplicar exenciones o bonificaciones fiscales vinculadas a la actividad agraria
Asimismo, ASAJA Murcia propone avanzar en:
• La facilitación de la venta directa de productos agrarios, acercando producción y consumo local.
• El establecimiento de líneas de ayuda pública para el mantenimiento de la actividad agrícola en la huerta tradicional, destacando su papel como garante de la biodiversidad y como espacio clave en la conservación del patrimonio genético vegetal.
La huerta de Murcia como espacio estratégico.
La organización también subraya la importancia de reforzar el conocimiento y valoración social de la huerta de Murcia, no solo como paisaje cultural, sino como sistema productivo activo.
Entre las propuestas planteadas se incluye:
Fomentar la divulgación de:
- La red histórica de acequias de riego
- Los sistemas tradicionales de cultivo
- Las producciones agrícolas de calidad
- Las especies vegetales y animales autóctonas.
- Promover estas iniciativas especialmente en el ámbito educativo, incorporando contenidos en los centros escolares del municipio.
ASAJA Murcia plantea la necesidad de reforzar el reconocimiento social de agricultores y ganaderos, como profesionales esenciales en la producción de alimentos de calidad y proximidad, poniendo en valor su papel, más allá del componente cultural o festivo asociado a la figura del huertano.
La revisión del PGOU de Murcia establece un marco más definido para la ordenación de la actividad agraria y ganadera. Junto a ello, el sector plantea la oportunidad de acompañar esta regulación con políticas de apoyo que contribuyan a garantizar su sostenibilidad económica, social y territorial a largo plazo.
ASAJA Murcia expresa su preocupación por que algunas de las regulaciones contenidas en la revisión del PGOU del municipio imponen restricciones excesivas al sector agrario, sin reconocer adecuadamente su carácter esencial y estratégico para la soberanía y seguridad alimentaria de la Región. La organización subraya que la actividad agrícola y ganadera no solo provee alimentos de calidad, sino que también constituye un patrimonio socio cultural milenario, especialmente en la Huerta de Murcia, donde la práctica agrícola tradicional ha configurado el paisaje, el conocimiento y las redes de riego históricas, garantizando la preservación de especies vegetales autóctonas y la continuidad de un legado cultural que debe ser protegido y promovido